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Vitamina B12

Carencia de vitamina b12 y demencia

Los estudios actuales sugieren que la deficiencia de vitamina B12 aumenta el riesgo de demencia. ¿Puede ayudar el tratamiento con vitamina B12?

Demencia y Micronutrientes La aparición de la demencia senil se debe principalmente al agotamiento de la ingesta de micronutrientes en el cuerpo. Se trata de una patología que afecta principalmente a los ancianos que tienen una dieta insuficiente y/o desequilibrada, así como una capacidad limitada para asimilar los nutrientes de los alimentos. Entonces, ¿cuál es exactamente el vínculo entre los micronutrientes y el desarrollo de la demencia? ¿Qué papel juega la vitamina B12 en esta compleja ecuación? Para responder a esta pregunta, reunimos la información de Brigit Schiel, una especialista en micronutrición y salud que vive en Alemania.

Deficiencias dietéticas y cognitivas

Los estudios han demostrado que el estado de alerta mental (poder intelectual, memoria, etc.) se ve potenciado por la presencia de una ingesta óptima de nutrientes. Sin embargo, las personas de edad tienen cada vez más dificultades para asimilar cantidades suficientes de micronutrientes a través de la dieta debido a los cambios en el comportamiento alimentario relacionados con la edad y los mecanismos de absorción del cuerpo, que a menudo se debilitan.

Estrés oxidativo y neurodegeneración

Los micronutrientes desempeñan un papel activo en la protección de las células nerviosas contra el estrés oxidativo y tienen un efecto antagonista en los procesos oxidativos como la arteriosclerosis, mejorando así la microcirculación de la sangre en el cerebro. También mejoran el metabolismo de la homocisteína y los procesos antiinflamatorios.

Los micronutrientes y la prevención de las enfermedades de demencia

Los siguientes micronutrientes son de importancia crítica para mantener las capacidades cognitivas:

  • Las vitaminas del grupo B (incluyendo el ácido fólico y la vitamina B12) mejoran el metabolismo energético de las células y la circulación de la sangre en el cerebro;
  • Los omega-3 (incluyendo el ácido docosahexaenoico) juegan un papel importante en las funciones del sistema nervioso central;
  • La coenzima Q10 puede proteger contra el daño de las células cerebrales y ayuda a estabilizar las membranas celulares;
  • La acetilcarnitina promueve la distribución de neurotransmisores (acetilcolina), tiene un efecto neuroprotector y puede mejorar la función cerebral;
  • El zinc es esencial para la prevención de la pérdida de células cerebrales. Los niveles de zinc suelen ser muy bajos en los pacientes con demencia. Los niveles de zinc en los pacientes con demencia suelen reducirse;
  • El Ginkgo contribuye a mejorar la circulación de la sangre en el cerebro y a aumentar la memoria.

Deficiencia de vitamina B12, mayor riesgo de demencia

Con la edad, una deficiencia de vitamina B12 puede acelerar la pérdida de las capacidades cognitivas, este hecho fue documentado en 2011 en la publicación “Neurology”. Los resultados de este estudio sugieren que la deficiencia de vitamina B12 (esencial para nuestras funciones neuronales) puede ser un factor de riesgo para el desarrollo de la demencia. 1

Complejo vitamínico B para los trastornos cognitivos

Los “factores de metilación” como la vitamina B9 (ácido fólico), la vitamina B12 y la B6 pueden prevenir la atrofia de la materia gris y, por lo tanto, la pérdida de las facultades cognitivas. Un estudio realizado en la Universidad de Oxford sobre 156 pacientes con deficiencias cognitivas leves pudo poner de relieve este fenómeno. Los pacientes siguieron un tratamiento de complejo de vitamina B que contenía 800 µg (o mcg) de vitamina B9, 20 mg de vitamina y 500 µg de vitamina B12. Este informe demuestra la posibilidad de prevenir la pérdida de neuronas específicas en los lóbulos temporales de manera relativamente simple.

Metilcobalamina, vitamina B12 activa

La metilcobalamina es una forma de vitamina B12 que tiene un papel en el crecimiento de las células del sistema nervioso central. La cianocobalamina debe transformarse primero en el hígado en una forma activa (5- Desoxiadenosilcobalamina, Metilcobalamina) antes de que pueda ser metabolizada por el cuerpo. Obviamente, esto sólo es posible si la función hepática correspondiente está activa. Es este factor el que explica la “superioridad” de la metilcobalamina sobre sus homólogos en términos de procesos de regeneración de neuronas. También explica por qué la vitamina B9 (ácido fólico) se asocia con la reconversión de la homocisteína.

Resumen: vitamina B12 y demencia

La vitamina B12 activa (metilcobalamina) representa un buen medio potencial de prevención y tratamiento de las patologías de degeneración neuronal, incluida la demencia. Puede recomendarse la vigilancia periódica del nivel de vitamina B12 y los parámetros asociados (por ejemplo, los niveles de homocisteína, vitamina B9 y B6), lo que puede permitir, de ser necesario, una cura para preservar las capacidades cognitivas óptimas.